| México en 1836 |
La deuda externa mexicana
DE 8 MDP EN 1823 A LOS
554,759 MDP DE 2015
192 años de capitalismo
salvaje
Javier Rodríguez Lozano
AGUASCALIENTES,
Ags., lunes 6 de julio de 2015.- ¿Sabía usted que el célebre apotegma de Benito
Juárez –Entre los hombres como entre las
naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz-, tuvo su origen cuando México
se negara a pagarles a sus acreedores internacionales, en 1857, después de
perder más de la mitad de su territorio?
De
aquel primer préstamo de 1823, de ocho millones de pesos a Inglaterra, el FMI
de la época, a nuestros días, el endeudamiento mexicano –público y privado- ha
sido y será, de acuerdo a las Leyes de Ingresos de 2013, de 432 mil 518
millones; de 2014, de 561 mil 572 millones, y se estima que este 2015 ascenderá
a 554 mil 759 millones de pesos.
Este
domingo Grecia se negó a pagar a sus acreedores mil 770 millones de dólares
(mil 600 millones de euros o 27 mil 792 millones de pesos mexicanos): 62% está
en 17 de los todavía 19 países de la Zona Euro, 17% en inversionistas
particulares, 10% al FMI, 8% al Banco Central Europeo y el 4% al Banco Central
Griego.
La moratoria
mexicana
La
historia de la moratoria mexicana se remonta al 3 de agosto de 1821, cuando el
jefe político español Juan O’Donojú, firmara con Agustín de Iturbide la
independencia de México.
Iturbide
se proclama emperador, reduce impuestos, aumenta el gasto y en el primer
trimestre el déficit público es de 300 mil pesos; gastaba más de lo que
recaudaba.
El
primer reclamo de pago después de la independencia lo hace España, por lo que
le “prestó” a su colonia virreinal. A cambio de que le reconocieran su
gobierno, “Su Alteza Serenísima” aceptó la deuda, como Carlos Salinas a “la
caída del sistema” de 1988, cuando puso a México en “venta de garaje”.
“Los juegos del
capital”
El
2 de julio de 1823, el secretario de Hacienda, Arrillaga arregla el primer
préstamo de la Casa Goldschmidt y Compañía, de Londres, por ocho millones de
pesos. El gobierno mexicano la ascendió a 16 millones, de los cuales solo
recibió 5.7 millones y lo demás le perdió en intereses y “los juegos del
capital” de la época.
Desde
entonces se supo –dice Oscar Diego Bautista, en su estudio La deuda externa en la historia de México, 2003- “con patetismo repetitivo,
que la deuda pública externa, ya ventajosa, ya nociva en los términos de su
circunstancial contratación es siempre ruinosa para México”.
Y ahora sabemos con Grecia, que lo es también
para el mundo.
Nos daban puros
relingos
Y
la Casa Goldschmidt siguieron otros acreedores: Barclay Herring Richardson y
Cía., por otros 16 millones de pesos, en los que México perdió de entrada 2.2
millones y el préstamo, además de 6.1 millones en efectivo, se completó con
puros relingos:
-Armamentos,
rifles y buques de tercera, vestuario de desechos del ejército inglés y la
marina, “de la peor calidad y a precios muy elevados”, cita Diego Bautista.
El
primer presidente de México, Guadalupe Victoria reconoció a su llegada en 1824,
todas las deudas de sus antecesores.
La primera
moratoria
La
primera moratoria mexicana se produce el 1 de octubre de 1827, cuando México
suspende el pago de intereses de la deuda externa por cuatro años; reanudó
pagos en 1831 pero restablece la moratoria que se prolonga hasta 1851.
En
1831 México debía 34 millones de pesos, en 1837 eran ya 46 millones y para 1846
cifraba 51.2 millones de pesos.
Inglaterra,
Francia, España y Estados Unidos, estaban al acecho y ello condujo a la pérdida
de Texas en 1836; en 1838 estalló La Guerra de los Pasteles, porque un
pastelero francés estaba entre los acreedores que reclamaban 600 mil nuevos
pesos.
En
1846 Estados Unidos invade México y le quita más de la mitad de su territorio:
dos millones 263 mil 866 kilómetros cuadrados: Arizona, California (más allá de
San Francisco), Colorado, Nevada, Nuevo México, Utah y Wyoming.
La tercera
moratoria
En
1854 ocurre la tercera moratoria que se hace efectiva en la Reforma: Francia,
España e Inglaterra presionan con buques de guerra. A Londres se le debían 69
millones 994 mil 542 pesos; a Francia dos millones 860 mil 762 y a España,
nueve millones 460 mil 986 pesos.
Por
eso, el 7 de junio de 1864 nos invade Francia y pone a Maximiliano como
emperador de México. Lo primero que hace es pedir préstamos a París y la deuda
sube a 65 millones en 1865.
En
su gobierno itinerante Benito Juárez pidió 2.6 millones de dólares a Estados
Unidos, de los cuales solo recibió 1.6 millones. Sin embargo, destaca el
historiador Oscar Diego Bautista, que:
Ganamos con poco
dinero
“Con
menos de dos millones de dólares, la República ganó la batalla, mientras que el
imperio francés, encabezado por Luis Bonaparte, empleó 50 veces más y la perdió”.
Juárez
fusiló a Maximiliano, desconoció la deuda contraída por éste y rompió con
Inglaterra, Francia y España. Fue en esta página de la historia que naciera su apotegma:
Entre los individuos como entre las
naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz.
Antes,
el 17 de julio de 1861, en la “Ley para el arreglo de la hacienda pública que
suspende el pago de la deuda internacional”, Benito Juárez ponderó, directo y
al grano, en el primero de sus 19 artículos:
Ley de Moratoria de
1861
“Desde
la fecha de esta ley, el gobierno de la Unión percibirá todo el producto
liquido de las rentas federales, deduciéndose tan sólo los gastos de
administración de las oficinas recaudadoras y quedando suspensos por el término
de dos años, todos los pagos incluso el de las asignaciones destinadas para la
deuda contraída en Londres y para las Convenciones extranjeras”.
Decíamos:
este domingo Grecia se negó a pagar a sus acreedores mil 770 millones de
dólares (mil 600 millones de euros o 27 mil 792 millones de pesos mexicanos). ¿Qué
nos quiere decir el caso griego?
En
2008 Emeterio Guevara Ramos nos lo advirtió, aunque habría que aceptar que la
economía que acuña en su libro Globalización,
¿un futuro posible?, México la conoce de toda su vida independiente. Dice:
Capitalismo salvaje
“Una
clase nueva de economía de libre mercado nace alrededor del globo y sus
consecuencias económicas y sociales podrían estar generando una serie de
resultados negativos. Se advierte que el libre mercado ha ido creciendo hasta
convertirse en un tobogán. Estamos viendo y veremos los aumentos masivos
posibles en la pobreza, en el crimen y el desempleo… A esta economía
descontrolada y con consecuencias extremadamente negativas para los países que
no pueden oponérsele se la llama ‘capitalismo salvaje”.
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