domingo, 5 de julio de 2015

Carlos Lozano de la Torre pide lealtad y respeto a los aspirantes a
sucederlo. Solo estaban Lorena Martínez Rodríguez y Gabriel Arellano
 Espinosa.
Pide respeto como primer priista
CARLOS LOZANO SUBE AL
RING A GABRIEL ARELLANO
Lorena Martínez ya no está sola

Javier Rodríguez Lozano

AGUASCALIENTES, Ags., lunes 6 de julio de 2015.- Carlos Lozano de la Torre pidió a Lorena Martínez y a Gabriel Arellano, lealtad y respeto a su condición de primer priista del estado y al proceso político del que surgirá quien lo suceda en la gubernatura.

José de Jesús Ríos Alba la propuso y Lorena Martínez la pagó, una “comida de la unidad priista después de las elecciones”, en la que el gobernador Lozano de la Torre, dejó atrás viejos desencuentros y subió al ring de la contienda para gobernar a Aguascalientes a Gabriel Arellano Espinosa.

Casi dos mil personas –unas de mil 400 sentadas y que pudieron disfrutar del menú- asistieron este pasado sábado a la convocatoria del Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional, a la comida de agradecimiento de José de Jesús Ríos Alba, excandidato por el Distrito 03.

Vehemencia y mucha política
En una gran mesa cuadrada de más de 40 sillas, presidió el gobernador Lozano de la Torre, acompañado de Blanca Rivera Río de Lozano; del secretario de Gobierno, Sergio Reynoso Talamantes; el líder estatal del partido, Francisco Guel Saldívar; el presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso, Jorge Varona Rodríguez; y la mayor parte de la bancada priista en la LXII Legislatura, entre muchas otras personalidades.

El joven Luis Gonzalo Esparza Llamas, presidente estatal de la Red de Jóvenes por México, “ablandó al toro” al pronunciar su discurso, previo al de Ríos Alba; en ambos casos se notó la práctica oral y discursiva que adquirieron durante la campaña: claridad, vehemencia y mucha política.

El escenario fue el salón Nueva York, del Casino de la Feria, donde Ríos Alba se disparó de su modesta posición de presidente del Comité Directivo Municipal del PRI, a algo más importante que ya se cocina, a juzgar por el resultado de este evento y la fuerza de su discurso.

Ríos Alba elogio a Gabriel
En extremo institucional y de memoria fotográfica, José de Jesús Ríos citó con puntualidad su agradecimiento a la familia priista toda: María de Lourdes Dávila, Dennise Ibarra Rangel, Norma Esparza y muchos otros nombres.

En el presídium cuadrado, al lado izquierdo del gobernador, se sentaron juntos –pero no revueltos- la procuradora federal del Consumidor, Lorena Martínez Rodríguez y Gabriel Arellano Espinosa. Ambos ofrecieron una lectura facial diferente cuando escucharon los elogios de Ríos Alba para el exalcalde Arellano Espinosa.

“No ganamos –diría el médico José de Jesús Ríos Alba- por errores que no fueron responsabilidad nuestra, sino por el escenario nacional… Pero vamos a cerrar círculos, es fundamental para empezar otra aventura”.

“Señales de humo”
En su discurso, Lozano de la Torre envió varias “señales de humo”: Habló del crecimiento económico alcanzado en sus casi cinco años de gobierno, del rescate de la seguridad y el empleo, y subrayó la
Incertidumbre que vivió la entidad durante los 12 años “de malos gobiernos, plagados de improvisaciones, desaciertos y saltos al vacío”.

Y de alguna manera, mirando a todos sin verlos, pero sí en particular a Lorena y Gabriel, el gobernador ponderó: “Este es el momento de ser leales al PRI, por encima de cualquier aspiración o proyecto personal, para trazar la ruta que debemos seguir hacia el 2016. Tendremos que hacer mejor trabajo, todos juntos con quien decida el primer priísta de este país y con quien decida la presidencia de nuestro partido, todos juntos. Aquí no hay broncos. Estamos vivos y estamos listos para el 2016”.

Con esa expresión, muchos voltearon a ver a Gabriel Arellano, que había llegado a esa comida como inminente candidato independiente, y de golpe y porrazo ya estaba en otro escenario: el de la precandidatura. Parecía haber entendido que ya Lorena no iba sola. Y saldría de ahí como precandidato.

Aquí empezó lo importante
Pero la señal mayor fue ésta: Llamó el gobernador “a ser respetuosos de las formas y tiempos indicados por nuestro partido, para que quienes contiendan en el 2016 lleguen respaldados por una militancia unida y no dividida… Bajo ninguna circunstancia debe perderse el orden y la disciplina al interior de nuestro partido”.

Añadió:  “Que las aspiraciones de quienes deseen contender por un puesto de elección popular, lejos de ser motivo de desavenencias, deben ser factor de congruencia, lealtad al PRI y un trabajo solidario”.

Y remató: “Estoy seguro de que si trabajamos todos unidos, vamos a salir adelante, no tengo la menor duda. A todos los compañeros que están en actividad política les pido respeto, hay que tener respeto al partido, hay que tener respeto a quien significa la autoridad política en este estado como primera autoridad de nuestro partido”.

Aprender de los errores
También habló Francisco Guel, recomendó: “Hoy les quiero decir que esto no se ha acabado, no hay ninguna derrota que dure para siempre, estamos a tres meses de comenzar el próximo proceso electoral y vamos a redoblar esfuerzos, aprender de los errores y fortalecerlos”.

Toda la familia priista atendió las “cordenadas políticas” que puso a su consideración Carlos Lozano de la Torre. Todos entendieron que había nacido otro precandidato, Gabriel Arellano Espinosa, quien con Lorena Martínez, fueron los últimos en abandonar el salón, después de iniciar ahí mismos sus “precampañas”, al saludar y charlar con cientos de sus seguidores.

Ahí estuvieron entre la familia priista, los secretarios general y de Organización del CDE, Lourdes Dávila y Juan Manuel Gómez Morales; el presidente de la Secretaría de la Juventud del Consejo Político Nacional, José Carlos Lozano Rivera Río; Miguel Romo Reynoso llevó la representación de su padre, el senador Miguel Romo Medina; los exalcaldes Fernando Gómez Esparza y Adrián Ventura Dávila; el diputado federal Pilar Moreno Montoya, Denisse Ibarra Rangel, secretaria general del Movimiento Territorial; Gustavo Granados Corzo, secretario general de la CNOP; e Iris Cardona Reyes, secretaria del Órgano Nacional de Mujeres del PRI.

Fue el último en retirarse
También estuvieron expresidentes del PRI como Isidoro Armendáriz y Guadalupe Ortega Valdivia, pero no Roberto Tavarez Medina; tampoco María de los Ángeles Aguilera Ramírez, ni Gregorio Zamarripa Delgado.

Carlos Lozano de la Torre estuvo acompañado de un gran número de miembros de su gabinete, aunque no Javier Aguilera García, ni Francisco Chávez Rangel.


El evento inició después de las 14 horas y a las 17:00 salió el gobernador, media hora después Lorena y 15 minutos más tarde que ésta, Gabriel.

Pilar Moreno Montoya, Lourdes Dávila, Iris Cardona Reyes, José de Jesús Ríos Alba, Carlos Lozano de la Torre,
Blanca Rivera Río de Lozano, Francisco Guel Saldívar, Lorena Martínez Rodríguez y Gabriel Arellano Espinosa. De las más claras "señales de humo".

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